El montaje del nacimiento no fue tarea fácil, pues a lo largo de mes y medio se colocaron poco más de 300 piezas para conformar los diferentes pasajes bíblicos que pasaron José y María hasta el nacimiento de Jesús. De acuerdo con la tradición belenista, en los próximos días se agregarán más piezas con motivo de la llegada de los Reyes Magos. El nacimiento belenista va más allá de lo religioso, es un símbolo de unión familiar, esperanza y solidaridad, valores que cobran fuerza en estas fiestas decembrinas.