La mujer fue interceptada, le pusieron una bolsa en la cabeza y la trasladaron a un inmueble, donde aseguró percibir un olor fétido, a “muerte”. Logró escapar, sin embargo, al pedir ayuda a una patrulla municipal, los elementos no actuaron con ningún protocolo, a pesar de verla ensangrentada; de acuerdo al testimonio de la víctima, se limitaron a un “vamos a dar el rondín”. Hasta el momento, no hay detenidos ni postura oficial de la autoridad.