En la capital poblana los cuarenta días de preparación cobran un significado más, alistar todo para la procesión del viernes santo con dos de las imágenes más veneradas en la entidad: Jesús Nazareno y el Señor de las Maravillas.
Actividades que van desde alistar sus “andas” y que inician este miércoles de ceniza en los lugares que custodian a estas dos representaciones de Jesús: en la parroquia de San José y en el templo de Santa Mónica, ubicados en el corazón de la ciudad.
Testimonios que se harán presentes el próximo tres de abril en el marco del Viernes de Dolores, en la Semana Mayor, donde miles de feligreses acompañarán también a más imágenes como a la Virgen de la Piedad y a la Virgen de la Soledad… Así arranca la cuaresma en el territorio poblano.