Si toma, no maneje… es una frase que todo mundo conoce pero muy pocos toman en cuenta y es que, en esta época del año, no falta la persona que se excede en el consumo de alcohol y decide tomar el volante, arriesgando su vida y la de inocentes.
Paramédicos señalan que, en esta época las fiestas decembrinas y de fin de año, incrementan la posibilidad de que las personas manejen bajo los influjos del alcohol, conducir en este estado aumenta la confianza pero disminuye los reflejos lo que causa, accidentes.