Entre falta de acciones y opacidad, ciudadanos se cuestionan si la Comisión de Derechos Humanos en Puebla realmente está cumpliendo su función, debido a la cercanía de su titular, Rosa Isela Sánchez Soya, con el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta.

La Comisión de Derechos Humanos de Puebla ejerce un presupuesto millonario, pero tiene una bajísima productividad, a lo que se suman los cuestionamientos respecto al ejercicio de su autonomía, y a que la hija de su titular trabaja en el gobierno de Alejandro Armenta, al quien se supone, debe vigilar.