El transporte público en Puebla se cae a pedazos ante las miradas de las autoridades estatales, y los usuarios pagan las consecuencias

En Puebla, subirse al transporte público es un acto de fe: las unidades están viejas, en mal estado y son inseguras; no obstante, así circulan todos los días ante las miradas de las autoridades estatales que prometieron transformación.

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