Los funcionarios de Tehuitzingo, Chila de la Sal, Chietla, Tlapacoya, Tlaola y Jopala son investigados por encubrimiento y abuso de autoridad, sin embargo, la acción de las autoridades estatales llega demasiado tarde: basta recordar que en Tehuitzingo, uno de los municipios involucrados tuvo que ocurrir una sangrienta masacre de 10 personas el pasado 17 de mayo para que el gobierno finalmente volteara a ver a quiénes les habían entregado la placa y el uniforme.