En esta prueba, además de la carrera, se deben subir más de cinco mil escalones entre montaña y piedra irregular, convirtiendo la competencia en una de las más retadoras y espectaculares del mundo; pero, ¿adivine qué?, en esta competencia cinco atletas indígenas mexicanos, mujeres rarámuris, conquistaron el medallero con dos oros, dos platas y un bronce.