Al gobernador de Puebla no le interesa el consenso social ante protestas en contra del ecocidio que propiciará el cablebús; con desdén, aseguró a ambientalistas que su construcción es “ineludible”

Bajo una postura que raya en el autoritarismo, el gobernador Alejandro Armenta ha optado por el desdén hacia los colectivos ambientalistas, calificando la construcción del cablebús, una obra costosa que ignora las necesidades de fondo de la ciudad, como una “misión ineludible” por encima del consenso social.