El ingreso del Frente Frío 44 en territorio del estado de Puebla generará afectaciones en el clima a partir del 2 de abril de 2026, tras varios días en los que el ambiente cambió drásticamente de condiciones primaverales a escenarios invernales con frío intenso, lluvias y caída de granizo en distintas regiones.
Desde el 30 de marzo, este fenómeno provocó un descenso térmico notable, además de nevadas en zonas altas y vientos que incrementaron la sensación de frío en gran parte del territorio poblano.
Afectaciones previstas por el Frente Frío 44 desde el 2 de abril en Puebla
A partir del 2 de abril, las afectaciones por el Frente Frío 44 en Puebla presentarán una ligera estabilización durante el día; sin embargo, las condiciones frías persistirán, especialmente durante la madrugada y primeras horas de la mañana.
Se prevén temperaturas de entre 0 y 5 grados en zonas montañosas, acompañadas de vientos moderados que mantendrán un ambiente frío. Aunque durante el día podría haber intervalos más templados, el descenso térmico seguirá presente en gran parte del estado.
Además, entre el 3 y el 5 de abril, el ingreso de un nuevo sistema frontal reforzará las condiciones adversas, con mayor probabilidad de lluvias, rachas de viento y un nuevo descenso en la temperatura, principalmente en el oriente de Puebla.
Regiones de Puebla con mayor impacto por el Frente Frío 44
Las afectaciones por el Frente Frío 44 en Puebla se han manifestado de forma distinta según la región.
En zonas montañosas como el Popocatépetl, Iztaccíhuatl y la Sierra Negra, continúan las condiciones para la caída de nieve o aguanieve en altitudes superiores a los 4 mil metros. En la Sierra Norte y Nororiental, municipios como Huauchinango y Teziutlán mantienen bancos de niebla densa que reducen la visibilidad en carreteras, especialmente durante las primeras horas del día.
Por su parte, en los valles centrales y la capital poblana, se prevén lluvias persistentes acompañadas de viento, lo que podría generar caída de objetos y complicaciones en la movilidad urbana.
Sin embargo, el comportamiento del clima ha generado efectos visibles en distintos sectores. En el ámbito agrícola, existe riesgo de heladas tardías que podrían afectar cultivos en diversas microrregiones del estado, especialmente en zonas altas.
En regiones como la Mixteca y áreas más bajas, aunque el frío es menos intenso, el contraste térmico con otras zonas ha generado cambios bruscos en el ambiente.
En general, el escenario refleja que, aunque el fenómeno comienza a ceder gradualmente, sus efectos aún se mantienen activos, generando condiciones variables que impactan tanto la vida cotidiana como las actividades productivas en Puebla.
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