La pareja convirtió sus vacaciones de fin de año en un viaje especial para celebrar su amor y compartir un momento único con su familia más cercana; la organización de la boda fue todo un proceso cuidadosamente planeado. Odalys y Patricio optaron por una celebración muy pequeña, enfocada únicamente en los miembros más cercanos de su familia, lo que les permitió disfrutar cada detalle sin presiones externas. La ceremonia no solo simbolizó su amor, sino también un momento de agradecimiento por los años compartidos y las memorias construidas juntos.