Murió envenenada Beni, la perrita que se volvió parte de las jornadas comunitarias en la presa Yosocuta, en Oaxaca. Su muerte provocó enojo entre habitantes que la veían como símbolo del cuidado del agua.
La encontraron sin vida la mañana del domingo 5 de abril, luego de desaparecer desde días antes. Sus dueños detectaron signos claros de intoxicación.
Beni perrita Yosocuta: así ayudaba en la limpieza de la presa
Beni fue rescatada de la orilla cuando era apenas una cachorra huérfana por Alfonso y Graciela. Con el tiempo, al ver a los vecinos realizar "tequios" (trabajo comunitario) para limpiar la presa, empezó a imitarlos.
Sin entrenamiento, se metía al agua y empujaba la planta con el hocico hasta la orilla. Ahí, los pobladores la recogían para sacarla en camiones. Su presencia se volvió habitual en las jornadas.
Indignación en Oaxaca tras el envenenamiento de la perrita
La ausencia de Beni se notó desde el viernes. No regresó a casa y la preocupación aumentó con las horas. El hallazgo del domingo confirmó lo peor.
Beni no solo dejó un vacío en la presa; también dejó a tres cachorritos: Duvalín, Negrito y Lobito. Su familia acudió a presentar una denuncia por maltrato animal. Buscan dar con quien resulte responsable.
Su historia no solo quedó en la presa. Para muchos, su muerte marcó un antes y un después en la forma en que se habla del respeto a los animales en la región.
Rescatan a cría de puma huérfana en California y su historia conmueve al mundo
