Los minutos iniciales fueron de un total dominio para el Club Puebla que comenzó ganando con un madruguete al minuto 2 tras un riflazo de Maxi Araújo que iba tan fuerte que Alfredo Talavera pese a que atajó con ambos brazos no logró desviar la trayectoría a portería, posterior a eso, La Franja no dejó de buscar aumentar la ventaja a través de buenas combinaciones y paredes, mostrando que definitivamente la actitud había cambiado.
Pura intensidad
Carlos Fierro empataría los cartones al minuto 18 con un testarazo que no fue limpio pero sí fue certero y como dicen por ahí, gol es gol y acabó subiendo al marcador, para darle más intensidad a un primer tiempo que ya prometía mucho, sobre todo goles por lo movido de los primeros minutos.
El primer tiempo transcurrió sin mayores inconvenientes para ambos conjuntos que se dedicaron a buscar sus ocasiones pero los cerrojos estaban bien puestos, al parecer fue de análisis para no agotar todas las cartas bajo la manga, pero el segundo tiempo Puebla tenía clarísimo que tenía que sumar una victoria en su estadio, donde tiene que ser fuerte y por ello al minuto 58, Martín Barragán conectó un testarazo digno de Cristiano Ronaldo, que hizo gritar al Cuauhtémoc.
Poco duraria el gusto, porque al minuto 69, Marco García sacó la varita tras un rebote en los linderos del área grande, al que le metió toda la parte interna del botín, prefiriendo la colocación antes que la potencia y meció las redes, en lo que fue el segundo empate del encuentro.
Los 21 minutos por delante fueron de pura intensidad, Jordi Cortizo puso de frente una vez más a Maxi Araújo pero no supo definir y su disparo acabó siendo una atajad fácil para Talavera que ya no permitió goles en contra y los Bravos salieron con un empate de Puebla.
