Este 8 de febrero, los Seattle Seahawks y los New England Patriots se enfrentan en el Super Bowl LX, reviviendo una de las rivalidades más recordadas de la NFL, once años después del histórico Super Bowl XLIX. Aunque ambos equipos llegan con proyectos renovados, la hambre de gloria sigue intacta.
Los Seahawks destacan por su equilibrio defensivo y un ataque vertical capaz de cambiar el rumbo del partido en una sola jugada. En contraste, los Patriots apuestan por la disciplina táctica, el control del ritmo y un plan estratégico diseñado para minimizar errores.
El duelo entre los mariscales Sam Darnold y Drake Maye será clave para definir qué estilo se impone en la gran final. A solo un día del Super Bowl LX, la pregunta está en el aire:
¿Será la redención de Seattle… o los Patriots consolidarán aún más su dinastía?