Hoy 1 de junio, arrancó oficialmente la temporada de huracanes en la cuenca del Atlántico, el Golfo de México y el mar Caribe, un fenómeno que, a pesar de la distancia costera de Puebla, provocará lluvias torrenciales, tormentas eléctricas y vientos fuertes durante los próximos seis meses.
¿Cómo afectará la temporada de huracanes a Puebla?
Los pronósticos meteorológicos para el inicio de junio anticipan acumulados de lluvia de muy fuertes a intensos, de entre 75 y 150 milímetros, debido al ingreso masivo de humedad desde el Golfo de México.
Aunque los modelos climáticos prevén una temporada general ligeramente por debajo del promedio histórico debido al fenómeno de El Niño, los sistemas que logren desarrollarse impactarán de forma diferenciada la geografía de Puebla.
Este 1 de junio inicia la temporada de ciclones tropicales en el océano Atlántico, Golfo de México y mar Caribe.
— Coordinación Nacional de Protección Civil (@CNPC_MX) June 1, 2026
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¿Qué regiones en Puebla están en riesgo ante la temporada de huracanes?
Cabe destacar que la temporada de huracanes permanecerá activa hasta el próximo 30 de noviembre, generando afectaciones materiales y riesgos para la población en distintas regiones de Puebla.
En la Sierra Norte y Nororiental, las condiciones geográficas representan uno de los principales focos de atención durante esta temporada.
El choque de la humedad con el relieve montañoso incrementa significativamente el riesgo de deslaves, desprendimiento de laderas y desbordamiento de ríos de respuesta rápida. Estas situaciones podrían provocar el aislamiento temporal de comunidades vulnerables y afectar la conectividad en diversos tramos carreteros.
Por otro lado, la Zona Metropolitana de Puebla también enfrenta riesgos importantes debido a las precipitaciones intensas que suelen registrarse en periodos cortos.
Por lo que, la acumulación acelerada de agua puede saturar los sistemas de drenaje urbano y generar inundaciones en vialidades y zonas habitacionales. Además, la presencia de granizadas acompañadas de fuertes rachas de viento aumenta la probabilidad de caída de árboles, daños en techumbres ligeras y afectaciones a la infraestructura urbana.
Finalmente, en la Mixteca poblana, las tormentas repentinas suelen ocasionar escurrimientos súbitos y crecidas en barrancas que permanecen secas durante gran parte del año, lo que incrementa el riesgo de incidentes durante episodios de lluvia intensa.
Vehículos chocan en carretera federal México-Puebla
