Está próxima a comenzar la temporada seca-caliente de 2026 en México debido a la presencia de ondas de calor extremo que podrían extenderse hasta por 15 días consecutivos en algunas regiones.
Este fenómeno ocurre cuando sistemas de alta presión permanecen sobre una región por varios días, lo que limita la formación de nubes, reduce la circulación del viento y permite que la radiación solar eleve las temperaturas de manera constante. Como resultado, el ambiente se vuelve más seco y caluroso, con jornadas prolongadas de calor intenso.
En este contexto, diversas zonas del centro del país podrían experimentar temperaturas por encima del promedio histórico.
En la región de la Megalópolis, que incluye entidades como Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Puebla, Morelos, Querétaro y Tlaxcala, los registros térmicos podrían elevarse entre tres y cuatro grados por arriba de la media habitual.
Temporada seca-caliente podría intensificar el calor extremo en 2026
La temporada seca-caliente, que se desarrolla entre marzo y mayo, suele coincidir con un aumento en la temperatura ambiental en gran parte del territorio nacional.
Sin embargo, este 2026 se prevé que este periodo esté marcado por episodios más prolongados de calor extremo, asociados con la formación de varias ondas de calor.
Las proyecciones indican que durante estos meses podrían presentarse entre tres y cinco eventos de calor prolongado, algunos con duración de hasta 15 días consecutivos.
Puebla enfrentará temperaturas por encima del promedio histórico
Dentro de este panorama, el calor extremo también podría sentirse con mayor intensidad en Puebla, donde las temperaturas se mantendrían entre tres y cuatro grados por encima del promedio histórico durante algunos periodos de la temporada.
En zonas urbanas y áreas cercanas a la capital poblana, los registros podrían superar los 30 grados Celsius de forma constante en varios días, lo que aumentaría la sensación térmica especialmente durante las horas de mayor radiación solar.
Calor extremo generará afectaciones ambientales y para la población
Estas condiciones podrían impactar en la vida cotidiana de la población, ya que las altas temperaturas tienden a incrementar el consumo de agua, modificar los horarios de actividades al aire libre y elevar el riesgo de deshidratación.
Cabe destacar que los episodios prolongados de calor extremo también pueden tener consecuencias en distintos ámbitos, desde la salud pública hasta el comportamiento del ambiente en zonas urbanas y rurales.
Cuando las temperaturas permanecen elevadas por varios días consecutivos, aumenta el riesgo de golpes de calor, deshidratación y fatiga térmica, especialmente en adultos mayores, niños y personas que realizan actividades al aire libre.
Además, la persistencia de calor intenso suele coincidir con la acumulación de contaminantes atmosféricos, ya que la falta de viento limita su dispersión. Esto puede favorecer la formación de ozono en la atmósfera, lo que contribuye a episodios de mala calidad del aire.
Se acerca el calor en Puebla
