Momentos de tensión se vivieron durante una fiesta patronal, cuando un incendio comenzó a consumir la entrada de una iglesia. Al arribar al sitio, los bomberos descubrieron que la unidad con la que atendían la emergencia no contaba con agua suficiente para combatir las llamas. Ante la situación, vecinos y asistentes se organizaron para apoyar con cubetas de agua mientras llegaban más unidades de emergencia para controlar el fuego y evitar que se propagara al resto del inmueble. Las autoridades ya investigan las causas del incendio y revisarán las circunstancias en las que se desarrolló la atención de la emergencia.