La práctica de permanecer en la cama todo el día usando dispositivos móviles genera alerta por su impacto en la productividad
Una nueva, peculiar y preocupante tendencia digital denominada “Bed Rotting” (cuya traducción sería “pudrirse en la cama”) ha ganado una enorme e inusitada popularidad entre los adolescentes y jóvenes adultos pertenecientes a la Generación Z en redes sociales como TikTok e Instagram.
Esta práctica consiste básicamente en pasar jornadas enteras o fines de semana completos sin levantarse de la cama, dedicando ese tiempo de manera exclusiva a navegar sin rumbo fijo por el teléfono celular, consumir series o películas en streaming, comer en el dormitorio y descansar de forma extremadamente prolongada como un supuesto mecanismo para contrarrestar el agotamiento físico, la fatiga crónica y el estrés acumulado de la vida moderna.
Aunque una gran cantidad de jóvenes defiende fervientemente esta actividad argumentando que se trata de una forma válida de autocuidado, desconexión y recarga de energía frente a la presión social, diversos psicólogos, psiquiatras y especialistas en salud mental han encendido las alarmas advirtiendo que abusar de este hábito puede traer graves consecuencias, tales como agravar cuadros de ansiedad y depresión, alterar severamente los ciclos naturales del sueño, potenciar un estilo de vida sedentario e incrementar de manera peligrosa el aislamiento social y la desconexión con el entorno real.














