El pasajero tuvo que salir del avión después de la polémica.
Un joven que viajaba desde Bogotá hacia Estados Unidos fue expulsado de su vuelo tras negarse a ceder el asiento que había pagado a un pasajero que pretendía acomodarse junto a su pareja.
Al notar que la reubicación propuesta reducía significativamente su comodidad, el viajero comenzó a registrar la discusión con el personal de a bordo mediante unos lentes con cámara integrada.
La exigencia de la tripulación para que detuviera la grabación y su posterior negativa derivaron en la llegada de personal de seguridad para bajarlo del avión, desatando una fuerte controversia en redes sociales.