Un sismo de magnitud 5.8 se registró este miércoles 29 de julio en el suroeste de Japón, apenas un día después del fuerte terremoto de magnitud 7.1 que afectó la misma región. El movimiento tuvo su epicentro en las islas Amakusa, cerca de Kumamoto, y fue captado por cámaras de seguridad. De acuerdo con las autoridades, el temblor alcanzó el nivel 5 en la escala japonesa de intensidad sísmica. Aunque la nueva sacudida generó preocupación entre la población, hasta el momento no se reportan víctimas ni daños de gravedad. Japón permanece bajo monitoreo constante debido a su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.