El Monte Everest, conocido como la cima más alta del mundo, enfrenta un creciente problema relacionado con la acumulación de basura en sus zonas de mayor altura.
Residuos en las alturas
Entre los desechos que permanecen en distintos puntos de la montaña se encuentran carpas abandonadas, cilindros de oxígeno, latas y equipos dañados, relacionados con las actividades de las diferentes expediciones.
El incremento de las expediciones comerciales ha contribuido a que cada vez haya más residuos en algunas de las zonas utilizadas por los montañistas.
Retirar la basura es un desafío
El problema también alcanza áreas cercanas a los campamentos ubicados a mayor altura, donde las condiciones extremas complican considerablemente el retiro de los desechos.
Las labores de limpieza requieren enfrentar bajas temperaturas, terrenos difíciles y grandes alturas, convirtiendo la gestión de residuos en uno de los desafíos ambientales que enfrenta actualmente el Everest.