IA permite transformar un video cotidiano sin volver a grabarlo
Genjutsu es una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Higgsfield que permite modificar videos existentes sin tener que generar toda la secuencia nuevamente. Su funcionamiento parte de un clip previamente grabado y conserva elementos fundamentales como el movimiento de las personas, el ritmo de la acción y los desplazamientos de cámara, mientras reconstruye visualmente otros componentes de la escena.
Una de sus principales funciones es Motion Transfer, que toma los movimientos y la cámara de un video como referencia para construir alrededor una escena diferente. De esta manera, una persona puede conservar prácticamente los mismos gestos, postura y movimientos del material original, pero aparecer con otro vestuario, en otra locación o acompañada de objetos completamente distintos.
La segunda función es Object Swap, diseñada para sustituir elementos específicos dentro del video, como ropa, personajes, productos, vehículos u otros objetos, tratando de mantener intacto el resto de la toma. Esto permite realizar modificaciones puntuales sin alterar necesariamente toda la composición del clip.
El ejemplo que se ha viralizado muestra precisamente este tipo de transformación: una escena cotidiana de un joven sentado es convertida mediante IA en una secuencia con un vestuario y entorno mucho más lujosos, mientras sus movimientos permanecen sincronizados con los del video original. La transformación no significa que la escena modificada haya ocurrido realmente, sino que la herramienta utiliza el movimiento del clip base para reconstruir su apariencia.
De acuerdo con Higgsfield, Genjutsu admite actualmente videos de referencia de hasta 30 segundos y puede utilizar varias imágenes adicionales para definir personajes, ropa, productos o escenarios. La plataforma señala que este tipo de tecnología puede utilizarse para crear diferentes versiones de una misma grabación, reutilizar contenido, producir anuncios o cambiar escenarios y vestuario sin repetir físicamente una filmación.
Aunque la tecnología permite conservar gran parte de la acción original, todavía existen limitaciones. Cambios que requieren movimientos completamente nuevos, interacciones físicas diferentes o sustituciones de objetos con tamaños y formas muy distintos pueden generar inconsistencias y, en algunos casos, hacer necesaria una regeneración más amplia de la escena.












