Una silla hecha con juguetes le devolvió la movilidad a un gatito
La historia de Gelato, un pequeño gatito de apenas tres meses, ha conmovido a miles de personas por la creatividad y dedicación que recibió para salir adelante. El felino llegó a un refugio de animales en Cincinnati, Ohio, con una lesión en la columna que le impedía mover sus patas traseras. Debido a su reducido tamaño, con un peso aproximado de 500 gramos en ese momento, no existía una silla de ruedas comercial que pudiera adaptarse a sus necesidades.
Ante esa situación, una asistente veterinaria decidió fabricar una solución temporal utilizando materiales sencillos como cartón, reglas, cintas adhesivas, cinchos y pequeños carritos de juguete que funcionaban como ruedas. Gracias a este dispositivo improvisado, Gelato pudo volver a desplazarse y comenzar un proceso de rehabilitación que fortaleció poco a poco sus músculos y mejoró su movilidad.
La historia del gatito comenzó a difundirse en redes sociales después de que el refugio compartiera videos donde se le veía correr con ayuda de su silla improvisada. La publicación llegó a personas que decidieron colaborar con su recuperación y le fabricaron una nueva silla de ruedas personalizada mediante impresión 3D, mucho más cómoda y adecuada para su crecimiento.
Actualmente, Gelato ya logra mantenerse de pie durante algunos momentos y continúa avanzando en su rehabilitación. Sus cuidadores confían en que la popularidad de su historia le permita encontrar una familia que lo adopte y le brinde un hogar definitivo. El caso también ha sido destacado como un ejemplo de cómo la creatividad, la solidaridad y el compromiso con el bienestar animal pueden cambiar por completo la vida de una mascota con discapacidad.