Los fuegos artificiales salieron disparados horizontalmente hacia la multitud, provocando pánico y corridas
Una celebración tradicional en la India se salió completamente de control cuando una enorme efigie del Rey Demonio Ravana, quemada durante la festividad de Dussehra para simbolizar la victoria del bien sobre el mal, comenzó a lanzar fuegos artificiales de manera horizontal y directa hacia la multitud.
En lugar de elevarse hacia el cielo como dicta la tradición, los explosivos salieron disparados contra los espectadores que presenciaban el ritual, provocando pánico y gritos mientras decenas de personas salían desfavoridas para ponerse a salvo del peligroso ataque pirotécnico.













