Betty Bromage rompe un nuevo récord mundial a los 97 años tras recuperarse de un derrame cerebral
Betty Bromage, una británica de 97 años originaria de Cheltenham, volvió a hacer historia al convertirse en la mujer de mayor edad en realizar un vuelo sujeta al ala de un avión, conocido como wingwalking. Con esta hazaña, rompió su propio Récord Guinness, el cual había establecido cuatro años atrás cuando también completó este desafío.
Lo más sorprendente de su logro es que ocurrió apenas un año después de haber sufrido un derrame cerebral, del que aún conserva algunas secuelas en el habla. Aun así, Betty aseguró que físicamente se encuentra bien y que no estaba dispuesta a dejar de hacer las actividades que disfruta.
Además de romper el récord, el reto tuvo un objetivo solidario. Bromage decidió recaudar fondos para la unidad especializada en accidentes cerebrovasculares del Hospital General de Cheltenham, donde recibió atención durante su recuperación. Explicó que quiso agradecer al personal médico por el apoyo que le brindó y contribuir a que otros pacientes también puedan beneficiarse de mejores equipos y recursos.
Betty comenzó a realizar este tipo de vuelos cuando tenía 87 años y, desde entonces, ha completado seis desafíos de wingwalking. Afirma que seguir viviendo experiencias emocionantes es lo que la mantiene motivada y que, si dejara de hacerlo, se aburriría. Incluso adelantó que ya piensa en un reto aún más especial para celebrar cuando cumpla 100 años.
Su historia se ha viralizado por demostrar que la edad no ha sido un límite para seguir cumpliendo metas, además de inspirar a miles de personas con un mensaje de resiliencia, superación y solidaridad.