Las proyecciones climáticas encendieron la alerta climática global: expertos señalan que 2026 podría convertirse en uno de los años más calurosos de la historia, intensificando la crisis climática. Aunque 2024 mantiene el récord de calor, los modelos indican que en 2026 el aumento de la temperatura global podría alcanzar 1,46 °C por encima de los niveles preindustriales, acercándose peligrosamente al umbral crítico.
Los científicos explican que el principal motor del calentamiento global sigue siendo la actividad humana, especialmente las emisiones de gases como el dióxido de carbono y el metano, producto del uso de combustibles fósiles. Superar o rozar el límite de 1,5 °C incrementa de forma significativa los riesgos del cambio climático, ya que cada décima adicional eleva la probabilidad de eventos extremos y daños ambientales severos.