Persisten huellas del terror que se vivió hace apenas 2 días sobre la calle 6 Norte y 14 Oriente, en San Andrés Cholula. El lugar donde fue asesinado un taquero hoy luce prácticamente vacío.
El food truck que funcionaba como su local ya fue retirado. Ahora solo quedan algunos adornos florales y una veladora en memoria de la víctima.
Ahí, donde hasta hace unos días había un puesto de comida, hoy queda un altar que recuerda la violencia que azota al estado de Puebla.
Los vehículos siguen pasando y la gente continúa con sus actividades, pero en ese punto quedó la marca de un crimen que todavía permanece en la memoria de quienes viven y transitan por el lugar. Mientras el altar permanece, la violencia sigue dejando escenas que ya forman parte del paisaje cotidiano de Puebla.











