La noche del sábado 17 de octubre de 2026, un comando armado integrado por siete personas irrumpió en una tienda de dispositivos electrónicos ubicada sobre la Vía Atlixcáyotl, en la zona de Angelópolis, específicamente la Plaza Vía San Ángel.
De acuerdo con los primeros reportes, los agresores amenazaron con armas de fuego a clientes y empleados, obligaron al personal a llevarlos hasta la bodega y sustrajeron celulares, tabletas y otros equipos antes de escapar.
La alarma se activó durante el atraco y provocó momentos de pánico entre personas que se localizaban en locales cercanos.
Sin embargo, los responsables consiguieron escapar. Aunque se desconoce el monto total del botín y sobre la detención de alguno de los participantes.
Plaza Vía San Ángel acumula asaltos violentos en 2026
El crimen del pasado sábado se suma a otro hecho delictivo registrado en el sitio el 31 de marzo de 2026, cuando dos hombres armados asaltaron a cuentahabientes dentro de una sucursal bancaria.
En ese incidente, uno de los afectados fue despojado de 278 mil pesos en efectivo que acababa de retirar, mientras que a otra víctima le robaron 15 mil pesos y cheques con un valor acumulado de cuatro millones de pesos. Los responsables también lograron escapar.
Por lo que, la repetición de asaltos y crímenes de alto impacto en el mismo centro comercial plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad para quienes acuden a realizar compras, utilizar servicios bancarios o trabajar en la zona.
Inseguridad en Angelópolis y la Vía Atlixcáyotl persiste ante la falta de resultados del gobierno de Alejandro Armenta
Este crimen vuelve a poner bajo escrutinio la seguridad en Angelópolis y la Vía Atlixcáyotl, uno de los corredores comerciales de mayor actividad en la zona metropolitana de Puebla.
Bajo el gobierno de Alejandro Armenta, la falta de detenciones reportadas tras asaltos en esta zona mantiene la exigencia de resultados frente a los delitos cometidos en espacios de alta afluencia.
Mientras se acumulan incidentes violentos en Angelópolis y sobre la Vía Atlixcáyotl, la estrategia de seguridad estatal sigue bajo cuestionamiento. Los hechos alimentan la preocupación de la población y de los comerciantes, quienes enfrentan el riesgo de nuevos robos mientras los responsables de estos atracos logran escapar sin ser detenidos.