“Oso” era un perrito comunitario, que vivía en la cerrada Violetas, en la unidad habitacional Mateo de Regil, fue sacrificado por autoridades municipales debido a que su cuerpo estaba infestado de gusanos.
Está viendo y no ve, ¡qué barbaridad! Un taxista ignoró las alertas y trató de ganarle el paso al tren en Aguascalientes.
Así fue como cayeron los gandallas: detuvieron a dos sujetos que presuntamente extorsionaron a una mujer en el Estado de México.
Un incendio cerca del Cablebús de Santa Martha en la Ciudad de México puso en entredicho los protocolos de emergencia. En Puebla, el millonario y caprichoso proyecto de Alejandro Armenta también genera dudas, pues ha quedado claro que la garantía por la seguridad de los ciudadanos es lo que menos le importa al gobernador Alejandro Armenta, y al coordinador de Gabinete, José Luis García Parra.
La libertad de expresión comienza a ponerse en riesgo cuando desde el poder se identifican y exhiben a quienes ejercen una voz crítica. Primero aparecen nombres y medios; después, las explicaciones intentan reducirlo a un simple “ecosistema digital”.
La historia ha dejado una advertencia clara: cuando el poder comienza a señalar, censar o clasificar a quienes disienten, la libertad de expresión entra en terreno peligroso. De Goebbels y Mussolini a Stalin, Pinochet, Chávez y Ortega, las listas negras han sido utilizadas para perseguir y silenciar. Hoy, esas prácticas vuelven a generar preguntas incómodas. Las listas negras no son democracia; son una herramienta del autoritarismo.