Puestos de cemitas, chalupas y tacos formaron el tradicional camino del que nadie se puede resistir, sí, el del antojo.
“Que rompan la dieta para que se coman su cemita poblana o de carne enchilada o unas chalupas y lo que quieran. Ya mañana será otro día, ya ahora sí la dieta no es de todos los días”, Mary Carmen Velázquez.
Y además de disfrutar de las garnachas, los mexicanos nos pintamos solos, pues no faltaron los trajes de mariachi, los bigotes bien peinados, los sombreros hasta de vaqueros y las pelucas tricolores…
“Estamos comiendo una cemitas, pelonas, chalupas y estamos aquí con la familia, vino mi hermano y todo tranquilo, todo con medida”, Carlos Santos
Y hasta el baile armamos al puritito estilo de rondalla… si no se baila no se disfruta y si se disfruta se grita, ¡viva México!
“Hay que divertirnos, sanamente y respetarnos, y sobre todo, siempre el orgullo de ser mexicano”, Julián Mancilla, mariachi poblano.