La manipulación de la opinión pública sirve para que la sociedad acepte como propias las narrativas de la élite dominante sin necesidad de usar la fuerza. En la era digital, las estrategias informativas se han automatizado y potenciado mediante redes sociales y bots de desinformación.
¿Cómo es posible manipular la opinión pública?
Mediante la sociología y la comunicación, se han estudiado los mecanismos que utilizan las macroempresas y élites políticas para moldear la conciencia colectiva, dando lugar a las 10 estrategias de manipulación a través de los medios, sintetizadas por Sylvain Timsit.
En consecuencia, existen técnicas de manipulación, de las cuales destacan la: Saturación informativa; campañas simuladas de protestas; IA para fabricación de montajes, sesgos de información y el uso de bots y cuentas falsas.
¿Cómo se emplean algunos bots para esta manipulación mediática?
Las redes de bots se integran directamente con estrategias de manipulación mediante los siguientes mecanismos propuestos por Noam Chomsky y Edward S. Herman,
1. Inundación de la zona, así es la estrategia de la distracción.
Los bots se programan para saturar las plataformas cuando surge un escándalo político, financiero o de impacto social, con la intención de desviar la atención de los problemas reales o noticias críticas para los grupos de poder.
Al sepultar la información bajo un alud de contenido basura, impiden que la audiencia pueda pensar sobre lo verdaderamente importante.
2. El espejismo de la mayoría
Con cientos de perfiles, simulan ser ciudadanos comunes y corrientes publicando el mismo guion. El usuario real, al ver que “todo el mundo” opina de una forma, tiende a ceder ante la presión social e imitación.
3. Amplificación del miedo
En las redes, los bots replican de forma masiva publicaciones polarizantes o noticias falsas. De esta manera, se incrementan los números de interacción de manera fraudulenta; el algoritmo de la plataforma asume que es contenido “relevante” y se lo muestra orgánicamente a millones de usuarios humanos, disparando la paranoia colectiva o el enojo social.
4. Hashtag Hijacking y Ataques de Reputación
Si la oposición ciudadana o el periodismo de investigación posicionan una verdad incómoda mediante un hashtag, las granjas de bots se programan para “secuestrar” esa etiqueta (hashtag hijacking) publicando miles de mensajes incoherentes, spam o pornografía bajo el mismo hashtag. Esto destruye la seriedad de la conversación digital y aleja a los usuarios comunes del debate.
5. Microsegmentación con inteligencia artificial (IA)
Los bots modernos integrados con modelos de lenguaje grande (LLMs) ya no solo repiten frases idénticas. Pueden interactuar de manera personalizada según el perfil de la víctima. Si el sistema detecta que un usuario es propenso a la teoría de la conspiración “X”, le asigna bots simulando ser personas que validan sus sospechas, aislándolo en burbujas de desinformación y controlando su visión de la realidad.