El segundo ocurrió en la ciudad de Cali. Dos camiones cargados con explosivos estallaron muy cerca de una escuela de aviación. Los estallidos afectaron fachadas de casas y negocios.
El caos se apoderó de la población que no podía creer tal barbarie. Reportes preliminares advierten que el ataque dejó decenas de víctimas entre muertos y heridos.
El ministerio de defensa atribuyó ambos golpes al grupo criminal de las disidencias de las farc.
El gobierno colombiano aseguró que estos hechos no quedarán impunes.
Por esa razón, le ordenó a las fuerzas militares desplegar más tropas en las zonas laceradas para dar con los responsables.











