Un sismo se registró en las faldas del volcán Iztaccíhuatl, en territorio de Puebla, de acuerdo con lo informado por el Servicio Sismológico Nacional (SSN). En TV Azteca Puebla te traemos los detalles sobre la actividad en dicha zona.
¿Cómo fue el sismo en las faldas del volcán Iztaccíhuatl?
De acuerdo con lo informado por los especialistas, el movimiento telúrico ocurrió la tarde del 13 de septiembre de 2026, con una magnitud de 2.6 y una localización a 3 kilómetros al suroeste del municipio de Huejotzingo, en el estado de Puebla.
Pese a que ocurrió en los barrancos del volcán, catalogados como zonas activas de debilidad en la corteza, no hay relación con actividad magmática ni una posible reactivación inminente del Iztaccíhuatl.
¿El volcán Iztaccíhuatl está activo?
De acuerdo con información del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y el Instituto de Geofísica de la UNAM, el Iztaccíhuatl no se considera un volcán extinto, sino un volcán activo en fase de reposo. Aunque su última erupción mayor ocurrió hace aproximadamente 5,000 años y no registra actividad eruptiva reciente, los especialistas lo clasifican bajo esta condición debido a que conserva un sistema sísmico interno y cámaras magmáticas activas en profundidad.
Por esta razón, las autoridades mantienen su monitoreo continuo como parte del sistema volcánico del centro del país, confirmando que geológicamente posee el potencial de reaccionar en escalas de tiempo de miles de años.
¿Qué características tiene el volcán Iztaccíhuatl?
Es una montaña compleja formada por la acumulación de múltiples capas de lava y piroclastos a lo largo de millones de años. Su silueta sinuosa, que semeja la figura de una mujer recostada, es el resultado de la superposición de diversos conos y edificios volcánicos menores construidos en diferentes etapas eruptivas.
Además, este complejo volcánico ubicado en el Eje Neovolcánico Transversal cumple un papel fundamental en el equilibrio ambiental del centro del país. Pese a la drástica reducción de sus glaciares icónicos en las últimas décadas, el macizo del Iztaccíhuatl continúa siendo una fuente indispensable para la regulación del clima y la recarga de los acuíferos que abastecen al Valle de México y a la cuenca de Puebla-Tlaxcala.