Su estado de salud es delicado y presenta afectaciones visuales; además, hasta el momento no ha recibido atención psicológica.
Mientras permanece en reposo, su familia enfrenta dificultades económicas. Su madre planea retomar la venta de fruta para sostener el hogar, y su padre asiste regularmente a hemodiálisis.
La familia se mantiene a la espera del seguimiento de las autoridades, mientras los responsables del ataque aún no han sido detenidos.













