En un comunicado, los padres aseguran que la presencia del menor genera miedo e inseguridad dentro del plantel y algunos, como medida de protesta, han decidido no enviar a sus hijos a clases hasta que la escuela dé una respuesta clara
Los padres de familia han decidido callar. Respecto a esta situación se encuentran en completo hermetismo, a pesar de qué hemos tratado de hablar con ellos, han decidido mantener silencio para resolver este asunto entre los padres de familia.
Los inconformes recordaron que la ley exige garantizar un entorno seguro para los estudiantes, y exigieron a la directiva del colegio informar qué acciones tomará para proteger a la comunidad escolar
Mientras tanto la institución educativa ha señalado, a través de un comunicado, que trabajan en los protocolos de seguridad y jurídico para mantenerse dentro de la ley.