Una tormenta solar extrema podría provocar fallas tecnológicas y afectar las comunicaciones en distintas partes del mundo, pero no necesariamente causaría un apagón mundial de internet ni destruiría la vida en la Tierra. De acuerdo con la NASA, el campo magnético y la atmósfera protegen a las personas de gran parte de la radiación asociada con estos fenómenos.
¿Qué pasaría si una tormenta solar extrema golpeara la Tierra?
Una tormenta geomagnética severa puede alterar las señales GPS, provocar interferencias en las comunicaciones por radio y afectar el funcionamiento de satélites; también puede generar corrientes eléctricas capaces de sobrecargar transformadores y ocasionar apagones.
Uno de los escenarios de referencia es el Evento Carrington de 1859, considerado una de las tormentas solares más intensas registradas.
¿Las tormentas solares son peligrosas para las personas?
El principal riesgo en la superficie terrestre está relacionado con la infraestructura tecnológica, no con daños directos a la población; sin embargo, los astronautas y determinadas operaciones aéreas pueden enfrentar mayores riesgos de radiación.
En mayo de 2024, una tormenta solar extrema provocó alteraciones en sistemas GPS y dificultades para algunas operaciones tecnológicas. Sus consecuencias dependerían de la intensidad del fenómeno y de las medidas de protección disponibles.