En internet, las discusiones pueden escalar rápidamente por la intervención de usuarios que buscan provocar, desviar la atención o generar conflictos; a estas personas se les conoce como trolls, un término que también ha adquirido relevancia en el ámbito político.
¿Qué es un troll?
De acuerdo con una investigadora de la Universidad Pontificia de Salamanca, un troll es un usuario que publica comentarios provocativos, ofensivos o engañosos con el objetivo de molestar, desviar la atención y generar discusiones violentas o polémicas. La palabra proviene de la mitología nórdica, donde hacía referencia a criaturas hostiles, pero posteriormente se adaptó a la era digital.
Por su parte, el artículo de la revista Contratexto de la Universidad de Lima define el troleo como una práctica política que busca alterar el debate público y desplazar sus encuadres tradicionales.
¿Cómo se utilizan los ‘trolls’ en la política?
Los trolls pueden emplearse para atacar y desprestigiar a periodistas, opositores o críticos; también buscan aumentar la polarización y desviar la atención hacia disputas ideológicas.
Además, pueden coordinarse con bots para instalar tendencias, difundir noticias falsas o simular apoyo masivo a un líder, práctica conocida como astroturfing, de acuerdo con el estudio de la Universidad de Lima.














