Falleció el "Príncipe durmiente", un joven de Arabia Saudita que permaneció dos décadas en estado de coma, tras haber sufrido un accidente automovilístico en Londres a los 15 años. Su padre rechazó en múltiples ocasiones desconectarlo debido a su fe religiosa; su historia se convirtió en un símbolo de fe, resiliencia y fortaleza familiar, ahora descanse en paz.