Durante una jornada de captura y esterilización, voluntarios encontraron tres perros completamente azules merodeando las ruinas y trabajan en su captura para realizarles exámenes veterinarios y análisis de laboratorio que permitan descartar riesgos para ellos o la fauna local. Aunque la radiación es una de las hipótesis, especialistas apuntan a que el origen del color podría ser químico y no genético.