Israel provocó nuevos ataques en Saná, capital de Yemen, como respuesta a los recientes bombardeos en la región.
De acuerdo con reportes oficiales, el saldo fue de 5 heridos y 2 personas muertas.
El ejército israelí confirmó que el objetivo era un complejo militar que incluía el palacio presidencial, dos centrales eléctricas y un almacén de combustible.












