En China, además de la lluvia, padecen una intensa ola de calor. Miles de personas abarrotaron la playa Dameisha y no era sorpresa, ya que la temperatura alcanzó los 42 grados, lo que hizo que cientos de familias buscaran cómo refrescarse; las imágenes de esta playa se volvieron virales debido a cómo el calor extremo transforma el paisaje urbano.