Un concepto revolucionado por la actualidad
Surgidas durante el periodo de la Guerra Fría como un mecanismo de inteligencia y estrategia militar para intervenir en la opinión pública internacional, las operaciones de influencia han evolucionado significativamente con la llegada de internet.
En la actualidad, su propósito primordial es persuadir, confundir o polarizar a las audiencias mediante la distribución estratégica de noticias falsas, discursos divisivos y redes automatizadas.
Detrás de estas dinámicas operan tanto gobiernos y partidos políticos como empresas privadas, difundiendo contenidos en plataformas digitales que logran mimetizarse como información orgánica y amenazan la credibilidad del entorno digital.