La censura no siempre se impone con una mordaza: a veces basta con ocultar la información de alianzas con la delincuencia organizada, su corrupción e ineptitud, así como la violencia contra periodistas y medios de comunicación.

Esa ha sido una constante en los gobiernos de Morena, reservar datos públicos de proyectos como el Tren Maya, el AIFA y la refinería de Dos Bocas, para evitar el escrutinio ciudadano.