Las actividades del aeropuerto internacional de Las Vegas se vieron interrumpidas por el paso de una tormenta de polvo que estuvo acompañada de vientos de hasta 100 kilómetros por hora. Al menos 15 vuelos tuvieron que ser desviados hacia otras pistas con mayor visibilidad, mientras que ningún avión pudo despegar durante la tormenta que duró poco más de una hora. Esta situación también causó fallas en el servicio de energía en al menos 33 mil hogares y negocios.