Una jornada donde los verdaderos superhéroes fueron los papás por el Día del Padre. Desde temprano, el Zócalo de Puebla se llenó de familias que salieron a celebrar a quienes siempre están ahí, son capaces de salvarnos el día con una sonrisa o un consejo…pero no todo fue fiesta.
En el panteón municipal, varias familias acudieron a visitar a quienes ya no están en este mundo, pero siguen siendo sus héroes eternos. Con flores, veladoras y miradas al cielo, les recordaron cuánto los quieren y cuánto los extrañan.