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¿Más peligrosas que la Falla de San Andrés? Estas son las 7 zonas sísmicas que amenazan a México

Aunque la Falla de San Andrés es una de las más conocidas, no es la única amenaza para el país. Te revelamos cuáles son las siete zonas sísmicas capaces de provocar severos estragos en el territorio nacional.

Crédito: Redes sociales/ Pixabay

La Falla de San Andrés causa temor entre los habitantes de México cuando se habla de terremotos; sin embargo, esta estructura geológica no es la única relacionada con el peligro sísmico que puede afectar al país. En TV Azteca Puebla te traemos las siete zonas sísmicas que podrían provocar devastadores efectos en caso de activarse.

¿Cuáles son las siete zonas sísmicas más peligrosas en México?

De acuerdo con lo informado por los especialistas, el territorio mexicano se encuentra en una zona donde interactúan varias placas tectónicas, por lo que existen diferentes regiones capaces de producir sismos.

En la península de Baja California se encuentra un sistema de fallas que pueden generar sismos de distintas magnitudes. Este se relaciona con el movimiento entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana, así como con la evolución del Golfo de California. Dichas fallas pueden generar sismos y afectar a ciudades y comunidades de Baja California y Baja California Sur.

Otra de las regiones sísmicas más importantes de México se encuentra frente a las costas de Guerrero, la cual está ubicada en la placa de Cocos, que se introduce por debajo de la placa Norteamericana. Este proceso, conocido como subducción, puede acumular energía que posteriormente se libera mediante terremotos.

La brecha sísmica de Guerrero es una de las que generan más temor. Es un segmento de la zona de subducción que durante años ha sido objeto de investigaciones debido a su comportamiento sísmico y su aparente calma. El concepto de brecha sísmica no significa que exista una fecha prevista para un terremoto; se utiliza para estudiar segmentos de fallas donde el comportamiento histórico puede diferir del de otras áreas.

Oaxaca es otro de los estados con elevada actividad sísmica. Su ubicación frente a la zona donde interactúan las placas de Cocos y Norteamericana favorece la ocurrencia de movimientos telúricos. Es por ello que los temblores frente a la costa oaxaqueña pueden alcanzar magnitudes importantes y, dependiendo de sus características, provocar movimientos perceptibles en otras entidades.

En el caso de Chiapas, este estado presenta una compleja configuración tectónica relacionada con la interacción de varias placas y estructuras geológicas. La actividad sísmica puede presentarse tanto frente a la costa del Pacífico como en zonas continentales, lo que convierte al estado en otra región que requiere vigilancia permanente, pues algunos movimientos submarinos pueden representar un riesgo adicional cuando presentan características capaces de generar perturbaciones importantes en el océano.

El Golfo de California es una región geológicamente activa en la que las placas del Pacífico y Norteamericana se separan y se desplazan entre sí mediante una combinación de fallas. Los movimientos registrados en esta zona pueden sentirse en diferentes puntos del noroeste mexicano, dependiendo de la magnitud, profundidad y ubicación del epicentro.

En tanto, el Eje Neovolcánico Transmexicano atraviesa una extensa franja del territorio nacional y concentra numerosos volcanes y estructuras geológicas. En entidades como Jalisco, Colima, Michoacán, Estado de México, Puebla y Veracruz existen diferentes estructuras capaces de producir o experimentar actividad sísmica.

Por último, está el sistema de fallas de la Ciudad de México, el cual presenta estructuras geológicas que son objeto de investigación científica. Además, la ubicación de la capital sobre antiguos depósitos lacustres hace que determinadas ondas sísmicas puedan amplificarse considerablemente en algunas zonas.

¿Qué hacer en caso de sismo?

En caso de sismo, conserve la calma, manténgase alejado de ventanas, espejos, objetos pesados y cables eléctricos, y ubíquese de inmediato en una zona de menor riesgo junto a columnas o muros de carga adoptando la posición de protección. Evite a toda costa utilizar elevadores o escaleras durante el movimiento telúrico y no corra hacia las salidas si se encuentra en un piso alto.

Una vez que finalice el temblor, evacúe el inmueble de forma ordenada siguiendo las rutas señaladas, diríjase al punto de reunión previamente establecido y verifique las condiciones del lugar antes de reingresar, atendiendo únicamente las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.

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