Las acusaciones surgen días después de que la secretaría de educación pública de puebla anunciara la prohibición de estas prácticas. Entre los señalamientos, se encuentran la presunta falta de agua y alimentos, así como restricciones para que las jóvenes mantuvieran contacto con sus familias. Padres de familia acudieron al plantel para retirar a sus hijas, pero, de acuerdo a sus denuncias, no todas habrían podido salir.