El sujeto la interceptó, la sometió por la fuerza y la derribó. Los gritos de auxilio alertaron a los vecinos y al final se escuchó un silbido que terminó por ahuyentar al agresor. Al principio se hablaba de un asalto, pero la policía confirmó que el agresor y la víctima son pareja. Los vecinos denunciaron que este tipo de agresiones entre ellos son recurrentes; el tipo no ha sido detenido y la mujer no ha denunciado formalmente.