
La infiltración del crimen organizado reaviva el debate sobre la soberanía de México, una situación que el presidente Donald Trump ha señalado al advertir sobre el control territorial de los cárteles.
Postura que retomó el embajador Ronald Johnson, al afirmar que Estados Unidos quiere un México soberano, no sólo frente a actores extranjeros, sino también ante los grupos criminales que operan dentro del país.












