La pareja se instalará en una residencia privada fuera de Londres, mientras sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibeth, asistirán a escuelas británicas a partir de septiembre. Hay que recordar que Harry y Meghan renunciaron a sus funciones reales hace más de seis años y se trasladaron a California. El regreso se produce en medio de los intentos de Harry por reconciliarse con su padre, el rey Carlos III.